¿Es segura la videoidentificación? El truco de la IA y las luces con el que suplantaron a 30 personas

¿Es segura la videoidentificación? El truco de la IA y las luces con el que suplantaron a 30 personas

¿Es segura la videoidentificación? El truco de la IA y las luces con el que suplantaron a 30 personas

¡Hola! Si alguna vez has intentado sacarte un certificado digital desde la comodidad de tu sofá, seguro que conoces el sistema de videoidentificación. Sí, ese proceso en el que tienes que poner tu DNI delante de la cámara del móvil o del ordenador, girarlo para que se vea el holograma y sonreír. Parece un método infalible para demostrar que eres tú, ¿verdad? Pues prepárate, porque la tecnología avanza tan rápido para lo bueno como para lo malo, y los ciberdelincuentes ya han encontrado la forma de saltarse esta barrera.

El increíble engaño: deepfakes y un juego de luces artificiales

Recientemente se ha destapado un caso de película. Se ha detenido a un ciberdelincuente que consiguió suplantar la identidad de más de 30 personas para obtener sus certificados de firma electrónica. ¿Cómo lo hizo? No se limitó a usar una foto fija. El sospechoso empleó herramientas avanzadas de inteligencia artificial para crear ‘deepfakes’, es decir, recreaciones en vídeo hiperrealistas de los rostros de las víctimas que se movían y hablaban en tiempo real delante de la cámara.

Pero el verdadero quebradero de cabeza para los sistemas de seguridad era el holograma del DNI. Como sabrás, estos sistemas te piden que muevas el documento físico para comprobar que brilla y que es auténtico. Para superar esto, el detenido diseñó un sofisticado juego de luces artificiales en su habitación que imitaba a la perfección el reflejo de las medidas de seguridad del DNI cuando la cámara lo enfocaba. Una mezcla de astucia técnica y tecnología que coló en decenas de ocasiones.

¿Para qué querían estos certificados de firma electrónica?

Tener la firma electrónica de otra persona es, básicamente, tener las llaves de su vida financiera y administrativa. Con estos certificados falsificados a nombre de las víctimas, el detenido podía realizar trámites de todo tipo: solicitar créditos rápidos en entidades financieras, abrir cuentas bancarias para desviar dinero o contratar servicios que luego dejaban de pagar. Todo esto, por supuesto, dejando una deuda enorme y un problema legal gigantesco a los verdaderos titulares del DNI.

Cómo proteger tu identidad y evitar que usen tu DNI

Aunque estos ciberdelincuentes usen técnicas muy avanzadas, la mayoría de las veces el punto de partida es un descuido nuestro o la pérdida del documento. Aquí tienes unos consejos de amigo para que no te la jueguen:

  • Denuncia de inmediato la pérdida o robo: Si pierdes el DNI físico, no esperes a mañana. Ve a la comisaría y pon una denuncia. Al hacerlo, el documento queda anulado inmediatamente en las bases de datos del Estado, por lo que cualquier intento de usarlo para un trámite online saltará como alerta.
  • Ojo con las fotos de tu DNI: Nunca envíes fotos de tu documento de identidad por las dos caras a desconocidos, ni las subas a plataformas de dudosa reputación para vender cosas de segunda mano. Si es estrictamente necesario enviarlo, difumina la firma o pon una marca de agua encima.
  • Vigila tus datos en internet: De vez en cuando, busca tu nombre en Google para ver si hay información tuya circulando sin tu consentimiento.

La seguridad absoluta no existe, pero con un poco de atención podemos ponérselo muy difícil a los estafadores. ¡Cuida tu DNI como si fuera oro!

Información del autor

Laura Benavides

Conozco de sobra lo frustrante que resulta enfrentarse a la maquinaria administrativa, por lo que he hecho de la gestión de trámites en España mi especialidad. Puse en marcha este portal con el propósito de brindarte instrucciones precisas y recomendaciones prácticas que simplifiquen tus gestiones relacionadas con el DNI y el Pasaporte. Mi compromiso es asistirte en el proceso de solicitud para que logres tramitar tu cita previa con agilidad, eliminando los procesos burocráticos pesados y los quebraderos de cabeza innecesarios.